Monday, 4 July 2016

Bicicleta de la educación

Yendo de flor en flor encontré esto y como es una bicicleta pues como que me vi en la obligación de seguir difundiéndolo. ¿El qué? Pues miren que no tengo la más remota idea de lo que esta bici representa, pero tiene que ver con la educación porque se leen cosas como: estudiantes, profesor, preguntas, aprender, evaluación, etc.

¿Sirve para algo? Creo que no, aunque si alguien más puesto en estas cosas (dígase de alguien cuyo nombre empieza por B, acaba por e y ¡SE HA SACADO LAS OPOSICIONES!), por favor, que nos saque de esta duda existencial porque con todos esos colorines, esta bici debe expresar algo realmente importante.

Aquí les dejo la bicicleta en cuestión para que elucubren un rato.


Bicicleta de la Educación

Wednesday, 18 May 2016

Bicicleta a propulsión


Para qué querrá la gente ir en bicicleta normal, pedaleando hasta casi perder el conocimiento por culpa del esfuerzo, cuando pueden ir tan panchos sentados sobre un cohete.

Es que no hay color. Lo pinten como lo pinten.

Tú vas y te sientas en tu bici, le das a un botón o a una palanca o le arreas al pedal y ya. Teletransportada a donde te dé la gana. ¿Que hay problemas con la estabilidad, que puede que salgas despedida contra el quitamiedos de la carretera, que entras en barrena, que de repente te falta combustible?

Nimiedades.

Con una cacharro como este no sé para qué cojopios tuvieron que inventar el coche.


Bicicleta a propulsión


Obsérvese la fina placa metálica entre el trasero del ciclista y los cohetes. Y del casco, mejor nos olvidamos. Y luego hablan de los deportes extremos de hoy en día.

Monday, 16 May 2016

Autolavado ecológico de bicicletas


Nuevamente fue Madrid Río el que me volvió a dar una agradable sorpresa. Será porque es el único sitio en la ciudad en el que las bicicletas pueden rodar sin que algún coche las aplaste como cucarachas.

El caso es que íbamos de paseo y justo cuando pasábamos por el Calderón… ¡Gooooool!  Fue fácil saber que había marcado el Atlético de Madrid a juzgar por cómo vibró medio barrio y casi saltan del agua los pocos peces que quedan en el río Manzanares.

Con todo y eso nos dio tiempo a girar la cabeza a la derecha y ver esto.


BikeStop. Autolavado ecológico de bicicletas.


Fue leer lo de “Autolavado ecológico para bicicletas” y me sentí mejor que cualquier seguidor rojiblanco en el campo de fútbol de al lado.

Ver cómo aparecen nuevos negocios alrededor de la bicicleta es siempre reconfortante. Sobre todo en una ciudad en la que todavía se sigue viendo a los ciclistas como gente rara que pedalea porque no puede permitirse un coche.

En fin. Que, como me quedé muy sorprendida con lo de “ecológico”, fui a su página web y sí, ecológicos son.

Tu vas con tu bici, pagas dos euros de nada y pones tu velo sobre una plataforma metálica. Eliges la forma en la que vas a limpiar tu preciosa bicicleta —aire a presión, vapor, agua a presión, etc.— y te pones manos a la obra.

Además, si eres de los vagos vagos o, simplemente vives al otro lado de la ciudad, van a tu casa y te devuelven la bici limpia como la patena.

¡Ah! Tienen también servicio de mantenimiento.

Qué-más-se-pue-de-pe-dir.

Aquí pueden ver con sus propios ojos a lo que me refiero.

http://www.bikestop.es

¡Suerte, chicos del lavadero ecológico BikeStop!

Thursday, 5 May 2016

Sillín de cuero blanco

Si usted no quiere sentar las posaderas en esta maravilla, no se preocupe, a más tocamos los demás. Este sillín, señoras y señores, es para jarretes exquisitos y no todo el mundo es capaz de apreciarlo en toda su medida.

Piensen por un momento lo elegante y elevado que se sentirá su trasero en esta maravilla, o mejor aún, cómodo, tranquilo y ergonómico.

Yo veo este sillín y pienso: debe ser todo un lujo sentarse ahí.

Porque tiene costuras plateadas, es blanco, brilla bajo el sol y, sobre todo todísimo todo, es de cuero.

De hecho, creo que mi bicicleta es demasiado de andar por casa como para llevar puesta semejante complemento.


Sillín de cuero blanco

Saturday, 9 April 2016

Crónicas biciadictas


Ayer estuve en el mismo lugar en el que dije aquello de que quería una bici. Tomando una cerveza en aquella terraza mientras veía a los ciclistas parque arriba, parque abajo, me acordé de ese preciso instante en el que pensé lo contentos que parecían y me dio envidia.

Varios años después y siguen dándome envidia. ¿Por qué?

Háganse una idea al imaginar a un chaval que va hablando por teléfono, con una mano en el bolsillo y, ya de paso, recreándose en el paisaje.

Se acerca, y se acerca y sigue a lo suyo. Toma la curva, regatea un charco y no para. Cuelga y llama a otra persona mientras continúa su camino.

¡Y todo mientras pedalea!

Si me dicen que es capaz de cambiarse de ropa sobre el sillín me lo creería.

Saturday, 2 April 2016

Timbre floral


Ya que acaba de empezar la primavera, qué mejor forma de celebrarla que con un toque a lo Flower Power.

Además, este timbre me gusta más que otros porque pega con la cabritilla. Mi bici es medio naranja así que si creen que pueden regalarme algo, yo acepto encantada cualquier muestra de buen corazón.

Ya veo que no cuela.

En fin. Que aprovecho para desearles un maravilloso cambio de estación y desde aquí doy el pistoletazo de salida a la nueva temporada biciadicta que nos espera.

Nada como el buen tiempo para empezar a trabajar esos glúteos, ¿no?


Timbre para bicicleta floral



Nota: Aunque no me lo regalen al menos díganme dónde comprarlo, si lo saben, claro.

Monday, 21 March 2016

Logros del ciclista novato. Dos centímetros


Las distancias son siempre relativas aunque ciertamente importantes. Igual de impresionante es encontrar una nueva estrella a veinte años luz que ganar los mundiales de atletismo por dos milésimas de nada.

Porque, reconozcámoslo, algunos matarían por dos centímetros más. ¿O no?

Pero dejémonos de vaguedades porque los dos centímetros que hoy nos ocupan son mucho más importantes que todo lo anterior comentado.

Queridísimos biciadictos:

HE SUBIDO EL SILLÍN DOS CENTÍMETROS

Pueden aplaudir, sé que me lo merezco.

¡Dos centímetros! Y todo por pura casualidad, oiga.

Resulta que le dejé la bici al que me soporta porque tenía que ir a hacer no se qué al banco y cuando volvió puso el sillín más bajo para mí. Pero hete aquí que la nueva posición es más alta que antes porque solo toco el suelo con la puntica del dedo gordo y ¡no me da miedo!

Toma ya.

Sigan aplaudiendo.

Gracias.