Monday, 20 February 2017

Si tiene una bici, cuélguela

Le he dado vueltas y más vueltas. Me he fijado en cómo cada uno organiza el espacio que tiene disponible y casi siempre llego a la misma conclusión.

La bicicleta ocupa menos si se cuelga. ¿De dónde? Ahí les dejo que estrujen las meninges a su gusto. De la pared con ganchos; del techo con ganchos; de… Necesitarán un gancho, o dos.

Incluso las bicicletas plegables, detrás de la puerta, ocupan más en el suelo que colgadas. Así que nada.

Compren un gancho, o dos.

Nota a tener en cuenta: puede que cambie de opinión y les aconseje algo completamente distinto en tres días.




Thursday, 19 January 2017

Contando los días para montar otra vez en bicicleta

A la bicicleta deberían ponerle un monumento y cantarles canciones de amor.

En este caso no sé si es amor, pero debería ser el caso. Los que sepan francés están invitados a contarme de qué va; yo por el momento, comparto con ustedes una canción que suena muy requetebien y el video es muy chulo. Me recuerda a lo que estar por venir cuando el invierno termine.

À Bicyclette de Yves Montand

Disfruten el frío. Qué remedio.


Saturday, 12 November 2016

Sillón o sillín

No crean que es fácil diferenciarlos. Porque un sillín se convierte en sillón en menos que canta un gallo. Se lo digo yo que lo he visto con estos preciosos ojos que me ha dado Dios.

Tú vas y ves una bici normal, colgada de una viga y antes incluso de pensar en lo apañado del invento, abres los ojos hasta donde dan de sí porque no puedes creer lo que la dueña (me aseguré del género del propietario) ha hecho de su más que decente sillín. Se lo cuento antes de que desfallezcan por la curiosidad: lo ha enfundado en algo parecido a una alfombra o más bien una funda de sillón.

Porque, señores míos, esa funda está hecha en casa, con la máquina de coser. Es decir, hecha a posta.

Y preguntas a la dueña del invento si las posaderas mejoran subidas a semejante textil y ella contesta que no, que realmente raspa y le deja el culo como unos zorros. Y entonces preguntas que por qué sigue con la funda esa puesta y ella responde que “es que el sillín queda así tan simplón…”.

Juzguen ustedes mismos.


Wednesday, 7 September 2016

Tiempos modernos

La bici se nos ha quedado pequeña. Sí. Quién lo diría cuando es tan nueva que casi no tiene rasguños.

¡Ah! La cabritilla no. Hablo de la bici de mi sobrino. Esa que tiene más frenos que ruedas; la que le compraron para ir al cole hace exactamente un año. La que podría ir a la luna y volver casi sin pedalear gracias a las múltiples marchas y zarandajas modernas que tiene insertas o pegadas.

Pues sí. Dos años ¡y la bici se ha quedado pequeña!

Por un segundo, solo por uno, intenten cavilar qué es eso que hace que una velo empequeñezca a tales velocidades.



Sigan pensando.



No remoloneen y piensen, coña.



¿Ya lo tienen?

Pues no, no es porque el crío haya crecido. O no lo suficiente.

¿Entonces qué?

Van a flipar.

¡El manillar no sube!

Lo juro por esnupi y por el alma de Ma-falda que el manillar no sube. Vamos que, a estas alturas mi sobri levanta culo al pedalear cuan Induráin yendo monte abajo. Y como el pobre no tiene mucha técnica, pues acaba pareciendo Cuasimodo.

No se rían.

Vale, ríanse.

Y esto nos lleva a lo siguiente. Cómo es posible que vendan por una millonada (doy fe) bicicletas que no pueden ser utilizadas por niños más que durante solo unos meses.

Mi abuelo lo llamaba sacacuartos y yo le tengo que dar la razón.

Porque a mí esto me huele a chamusquina. Porque el tamaño de las ruedas de esa bici da de sobra para alguien más alto que mis sobrino.

Una cosa es cierta, sin embargo. El muchacho está encantando de estrenar bici. Al menos alguien saldrá ganando, a parte de la tienda, claro.



Monday, 4 July 2016

Bicicleta de la educación

Yendo de flor en flor encontré esto y como es una bicicleta pues como que me vi en la obligación de seguir difundiéndolo. ¿El qué? Pues miren que no tengo la más remota idea de lo que esta bici representa, pero tiene que ver con la educación porque se leen cosas como: estudiantes, profesor, preguntas, aprender, evaluación, etc.

¿Sirve para algo? Creo que no, aunque si alguien más puesto en estas cosas (dígase de alguien cuyo nombre empieza por B, acaba por e y ¡SE HA SACADO LAS OPOSICIONES!), por favor, que nos saque de esta duda existencial porque con todos esos colorines, esta bici debe expresar algo realmente importante.

Aquí les dejo la bicicleta en cuestión para que elucubren un rato.


Bicicleta de la Educación

Wednesday, 18 May 2016

Bicicleta a propulsión


Para qué querrá la gente ir en bicicleta normal, pedaleando hasta casi perder el conocimiento por culpa del esfuerzo, cuando pueden ir tan panchos sentados sobre un cohete.

Es que no hay color. Lo pinten como lo pinten.

Tú vas y te sientas en tu bici, le das a un botón o a una palanca o le arreas al pedal y ya. Teletransportada a donde te dé la gana. ¿Que hay problemas con la estabilidad, que puede que salgas despedida contra el quitamiedos de la carretera, que entras en barrena, que de repente te falta combustible?

Nimiedades.

Con una cacharro como este no sé para qué cojopios tuvieron que inventar el coche.


Bicicleta a propulsión


Obsérvese la fina placa metálica entre el trasero del ciclista y los cohetes. Y del casco, mejor nos olvidamos. Y luego hablan de los deportes extremos de hoy en día.

Monday, 16 May 2016

Autolavado ecológico de bicicletas


Nuevamente fue Madrid Río el que me volvió a dar una agradable sorpresa. Será porque es el único sitio en la ciudad en el que las bicicletas pueden rodar sin que algún coche las aplaste como cucarachas.

El caso es que íbamos de paseo y justo cuando pasábamos por el Calderón… ¡Gooooool!  Fue fácil saber que había marcado el Atlético de Madrid a juzgar por cómo vibró medio barrio y casi saltan del agua los pocos peces que quedan en el río Manzanares.

Con todo y eso nos dio tiempo a girar la cabeza a la derecha y ver esto.


BikeStop. Autolavado ecológico de bicicletas.


Fue leer lo de “Autolavado ecológico para bicicletas” y me sentí mejor que cualquier seguidor rojiblanco en el campo de fútbol de al lado.

Ver cómo aparecen nuevos negocios alrededor de la bicicleta es siempre reconfortante. Sobre todo en una ciudad en la que todavía se sigue viendo a los ciclistas como gente rara que pedalea porque no puede permitirse un coche.

En fin. Que, como me quedé muy sorprendida con lo de “ecológico”, fui a su página web y sí, ecológicos son.

Tu vas con tu bici, pagas dos euros de nada y pones tu velo sobre una plataforma metálica. Eliges la forma en la que vas a limpiar tu preciosa bicicleta —aire a presión, vapor, agua a presión, etc.— y te pones manos a la obra.

Además, si eres de los vagos vagos o, simplemente vives al otro lado de la ciudad, van a tu casa y te devuelven la bici limpia como la patena.

¡Ah! Tienen también servicio de mantenimiento.

Qué-más-se-pue-de-pe-dir.

Aquí pueden ver con sus propios ojos a lo que me refiero.

http://www.bikestop.es

¡Suerte, chicos del lavadero ecológico BikeStop!