Wednesday, 22 May 2013

Enemigos del ciclista novato. Los niños con bicicleta nueva


Con el buen tiempo llega inevitablemente la oleada de niños con bicicleta nueva y les aseguro que no se andan con chiquitas. Algo en su código genético les lleva instintivamente a alcanzar grandes velocidades en bicicleta y no le tienen miedo ni a nada ni a nadie y así me va.

Digamos que paso, no piden ¡lo exigen! Además se te pegan a la rueda trasera dándole a la campanilla una y otra vez mientras gritan cosas que no entiendes porque tienes todas las neuronas puestas en no caerte mientras vas hacia delante. Muy, pero que muy estresante.

Ya conocen el pánico que le tengo yo a los adelantamientos.

Encima como son niños -y a mi me caen muy bien las pobres criaturas- pues no vas soltarles el primer improperio que se te pasa por la sesera no sea que el padre o la madre que van detrás con bicicletas mucho más grandes que la tuya te hagan un sandwich a modo de marcaje durante los próximos tres kilómetros con el jamacuco que ello conlleva.

Y es que a mí me adelantan hasta los niños de cuatro años con bicicletas que no llegan ni a los cuarenta centímetros de altura. Van con casco, guantes de ciclista experimentado, coderas, rodilleras y estoy segura que en algún lugar escondido en manillar llevan incorporado algún airbag o algo parecido así que ¿quién dijo miedo?

Quién me mandaría a mí esperar tanto para que me diera por montar en bici. A toro pasado...