Friday, 10 May 2013

Yo y mi bicicleta


Por razones que ahora no vienen a cuento nunca fui capaz de sentarme en el sillín de una bicicleta sin acabar llena de moratones y heridas varias, aparte de la horrible sensación de que algo malo debía haber con mi coordinación.

En fin, que yo siempre pensé que lo de montar en bici no iba conmigo. Tanto es así que nunca sentí la necesidad de volverlo a intentar y menos aún tuve envidia de los que cada verano o fiesta de guardar desempolvaban sus bicicletas para dar cuatro vueltas por el parque.

Como soy de ciudad pues tampoco es que hubiese ninguna presión por aprender ¿para qué? y con los años no he conocido a nadie que le diera por pasar sus ratos de ocio dándole a los pedales.

Hasta ahora.

Yo, defensora de ir andado a todas partes y enemiga declarada de arriesgar el pescuezo en un artilugio de dos ruedas he acabado por tener una bici.

¡Y me gusta!

Eso sí cada día me pasa algo con ella así que aquí me dedicaré a contarlo. Además, se trata de un mundo fascinante y como aquí cualquiera tiene bici pues me servirá para compartir lo que vaya aprendiendo.

Para empezar les presento mi flamante nueva bicicleta a la que todavía no he puesto nombre porque no me ha dado tiempo, básicamente.



2 comments:

  1. Ah! Por esto no habías pensado en la gravilla, porque eres una ciclista novata! :P Pues nada, ánimo con ello :) jaja

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  2. Novata total! Y lo de la gravilla me ha dado canguelo, la verdad. Menos mal que todavía no he visto gravilla por ningún lado.

    ¡Gracias por pasarte!

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