Monday, 17 June 2013

Herencias velocípedas


Una de las innumerables cosas buenas que tiene aprender a montar en bici a edades ya tardías -poque tiene cosas buenas aunque ahora no me lo parezca mucho- es que los que bien te quieren también se contagian de la ilusión y empiezan a confabularse para hacerte la vida más fácil al manillar.

No siempre lo consiguen pero la intención es lo que cuenta.

Lo cierto es que cuando lo consiguen te da pena no haberte puesto a aprender antes porque no veas las cositas que te pueden caer.

En mi caso, según me senté (sin levantar los pies del suelo todavía) en el sillín alguien comentó que miraría en el desván si tenía cosas empaquetadas de sus tiempos mozos de ciclista. De ese alguien todavía no sé nada pero como por arte de magia ha caído en mis manos esta preciosidad que, además, hace juego con la bici. Por lo visto alguien lo tenía en el sótano muerto de la risa.

Les presento mi nuevo chubasquero. Especialmente indicado para ciclistas novatas como yo que con todo se contentan.




Hasta voy a ir fashion y todo. ¡Ja! Por cierto, esto se considera equipación para ciclistas ¿no? Es que me hace mucha ilusión lo de ir equipada por el mundo.

El chubasquero en cuestión me queda perfectamente, se dobla hasta casi desaparecer, pesa poquísimo, tiene una abertura atrás y dos delante para transpirar estupendamente y las lineas blancas haciendo cuadraditos ¡son refractantes!. Se me ve llegar desde lejos tanto de día como de noche y así ahorro en una dinamo (¿o eso ya no se lleva?).




Da gusto recibir herencias como esta.

No comments:

Post a Comment