Wednesday, 26 June 2013

Logros del ciclista novato. Ampliar el radio de acción


¡No todo iban a ser calamidades! También hay momentos de gran emoción, cómo no.

Creo que éste que he llamado “ampliar el radio de acción” es uno de los logros más excitantes en el proceso de aprendizaje cliclístico. Liarse la manta a la cabeza y salir de los cien metros de calle que una servidora se ha aprendido de memoria palmo a palmo.

Da mucho miedo porque es como salir a un mundo inexplorado lleno de peligros pero en el fondo lo estás deseando desde hace días porque ves que hay vida al otro lado de la calle y la gente va y viene con su bicicleta sin morir en el intento.

Entonces respiras hondo tres veces (más no por el peligro de hiperventilación) y allá que te lanzas sin pensarlo mucho con todos los músculos en tensión y un rictus facial para dar canguelo a cualquier perro que tenga la osadía de siquiera mirarte.

Y al cabo de doscientos metros te das cuenta de que has conseguido mucho y que no quieres tentar a la suerte. Por eso, y no porque te retortijones de puro miedo, vuelves ya sin rictus a tu calle que te espera con los brazos abiertos y una oleada de confort hogareño.

Y ya frenas con una alegría que no te cabe en el pecho porque es como si hubieses ido a la Luna y vuelto.