Tuesday, 16 July 2013

Amantes de la velocidad al manillar


Haberlos, haylos, que yo los he visto.

Ahora bien. ¿Desde cuándo los kicks de adrenalina le han hecho bien a nadie? Si se puede saber. Piensen por un momento en los que se lanzan de los puentes con una cuerda atada a los tobillos o los que se tiran desde lo alto de un barranco con trajes con pseudoaletas para volar un ratejo o los que pedalean en bicicletas, que a mi modo de ver, les quedan pequeñas, en circuitos de hormigón con agujeros enormes para tomar carrerilla y hacer figuritas en en aire. Se me ponen los pelos como escarpias sólo de pensarlo.

Como imaginarán yo y la velocidad, o si lo prefieren, la velocidad y yo no nos llevamos especialmente bien.

Sentir el viento en la cara como si te estuvieran haciendo un lifting; no poder evitar que el estómago suba hasta la garganta y vuelva a bajar a cada segundo; ver como el tembleque de las piernas afecta a la movilidad en general y al equilibrio de la bici en particular; no oír absolutamente nada porque el aire se te cuela por los oídos produciendo una especie de zumbido del que no hay manera de desprenderse después, ¡ah! y que corres el peligro de pegártela, más aún si tienes la mala suerte de ir por superficies resbaladizas. ¿Debo añadir más?

Puede que todas estas cosas resulten excitantes para la gente normal, no lo dudo, pero yo no soy normal. Yo me cago de miedo simplemente si los próximos cien metros, que digo, los próximos diez metros son cuesta abajo. Y no hablemos del terror que se apodera de mí si soy capaz de distinguir la señal de tráfico que avisa de que hay desnivel, y da igual el porcentaje.

No me lo digan. Los frenos. Yaaaaa lo sé: hay que tener la mano sobre el freno. Pues con todo y eso. Me cago de miedo.

2 comments:

  1. Yo no es que sepa mucho de física, pero creo que es precisamente la velocidad la que mantiene la bicicleta en equilibrio, pero vamos que se a lo que te refieres. Tu tranquila y no mires el velocímetro, que supongo no tienes, y deja que todo fluya.

    Be water bicicletera be water :D

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    1. En ello estoy: dejar todo fluir. Sólo espero que la parte de cerebro dedicada a la coordinación no se me licúe.

      Lo del velocímetro... Pues bien. Si tuviese un velocímetro te aseguro que ya lo habría trucado. No hay nada como tener el alma traquila aunque haya que trapichear.

      Un saludo

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