Monday, 23 September 2013

Perfeccionando maestrías ciclísticas


Porque a estas alturas tengo asumidísimo que prácticamente todo lo relativo a ir en bici es sinónimo de maestría.

Hace algún tiempo conseguí pedalear estando de pie sobre los pedales. Como hacen los ciclistas profesionales cuando suben montañas y demás accidentes geográficos con el hígado fuera ¿lo recuerdan? Lo que no conté en su momento, para no amargarles nuevamente con mis penas, fue que aquella primera vez y todas veces siguientes voy como a dos tiempos cada vez que lo vuelvo a intentar. Es decir, que acelero cuando empujo el pedal con el pie derecho pero parece que me paro en seco hasta que consigo poner el pie derecho otra vez arriba. No sé si me explico.

Y parece que cojo carrerilla pero no. Y ahí sigo sube y baja en un parece que sí pero realmente va a ser que no.

He estado inspeccionando cómo lo hacen otros y parece ser un problema de lo más extendido, de no ser porque yo, según veo que voy a parar, acabo por saltar de la bicicleta. Una que es original.

Y es aquí donde entra la sapiencia ciclista. Por lo visto la inercia ayuda, mira tú. O vas ya con algo de velocidad (típico) o déjalo. Porque esta metodología pedalística hace que una vaya muy rápido y ya me conocen. Básicamente, mientras no supere el cangelo a ir rápido ya me puedo ir olvidando de presumir de pedalear de pie de corrido.

Pero nada, que yo insisto.