Wednesday, 27 November 2013

Las apariencias engañan


Volviendo de una reunión de amigos en coche (porque en Alemania no hay fiestuquis; los amigos se reúnen) cuando justo delante se incorpora a la calzada un tío grande montando en bicicleta. Nada más verle me salió la vena empática.

- ¡Anda! Otro que acaba de aprender a montar en bici. Pobre, todavía le cuesta enderezar la bici ¡Cómo lo entiendo!
- No, Novata. Ese tío está bolinga.
- No.
- Sí.
- ¿Quieres decir, que cuando monto, parece que voy entoñada?
- Básicamente, aunque no siempre. Vas mejorando.
- No.
- Sí. Pero tú no te preocupes que todos sabemos que lo tuyo es diferente.

¿Debería preocuparme?