Friday, 6 December 2013

Oler olamos que todos somos hermanos


Aquí sigo yo con mis elucubraciones ciclistas o, si lo prefieren, lo que hay realmente detrás del binomio genero-humano/bicicleta-tradicional. Han leído bien: bicicleta tradicional. Quiero destacar este punto porque yo no me meto en temas profesionales. Los que corren la Vuelta a España están en otro planeta ciclístico muy muy lejano.

Pues bien. Pensemos en un momento en esos hombres y mujeres de pro que van en bici a todas partes. Haberlos haylos, que yo los veo todos los días ¿Tienen que cocinar? Van al super en bici ¿Quedan con los colegas? Aparcan la bici a la puerta del bar ¿Tienen clase? Van en bici ¿Trabajan? Van en bici, en traje si es necesario.

Y yo pregunto. Cuando se juntan en el mismo sitio más de cinco de estos entrañables ciudadanos ¿cómo huele el lugar? Imaginen una oficina repletita de peña que se ha tirado media hora pedaleando.

¿Llevarán desodorante extra en la mochila?

Nota: No se me enfaden que yo soy pro-bici total. Pero qué quieren que les diga; a veces me surgen dudas de este tipo y por preguntar, que no quede.