Thursday, 30 January 2014

El casco


Ya que todo el mundo habla de ellos pues yo también. No iba a ser menos. Hoy la cosa va de cascos. El casco ciclista, para ser más exactos.

Hay una movida tremenda a cuenta de si sí o no al uso y/o prohibición o loquesea del casco. Por lo visto, nuestras entrañables autoridades han decidido de forma unilateral, parece ser, que el uso del caso sea obligatorio en zonas urbanas y la han liado parda.

¿Y qué es una zona urbana? Pues no sé. Un sitio donde hay casa y coches y transporte público y tiendas... Y si lo anterior es medianamente cierto significa que no es obligatorio en zonas no urbanas. ¿Y qué es una zona no urbana? Pues no sé. Un lugar donde crecen los árboles y hay animalitos y se respira aire puro y donde ¡hay piedras! Ergo, en zonas no urbanas también puede pasar cualquier cosa pero ahí no es obligatorio. En fin.

No me meto en mucho debate porque como soy novata pues me faltan argumentos y, que quede entre nosotros, porque no me he puesto un casco en mi vida. Además, intenté leerme el reglamento y me quedé dormida en el segundo párrafo.

Pero mi sobrino sí sabe bien lo que es un casco ¡y lo odia!

Este es el sujeto de su odio y se preguntarán ustedes porqué demonios no tiene ni calaveras ni tiburones ni fémures ni espadas ni garfios ni nada de las cosas que tanto le gustan.

Yo me hice exactamente la misma pregunta y allá que fui a preguntar.

- Oye sobrino, ¿por qué tu casco no va de piratas?
- Porque yo soy una estrella, tía.

Y ahí que me quedé yo con cara de pasta boniato.

Casco para cabeza más o menos pequeña de color azul y un montón de estrellas

Tuesday, 28 January 2014

Los ruidos misteriosos de la Tern Link D8, es decir, mi bicicleta


¿No dije yo hace tiempo que mi bici cruje? ¿Lo dije o no lo dije? Pues esto va para todos los que me miraban como si fuese una lunática.

¡MI BICICLETA CRUJE!

Que sí, que cuando voy tralarí, tralará mientras disfruto de las ventiscas del invierno mi bici dice cosas. Cosas que yo no entiendo pero que me ponen los pelos como escarpias porque me hacen pensar que va a caerse a cachos o que la voy a tener que jubilar ¡y es nueva!

Resulta que gracias a la infinita sapiencia de Luis0 y su tendencia compulsiva (no se enfade señor Luis0 pero es lo que yo sonsaco de su super blog) a desmontar todo lo desmontable y ha deconstruir y construir cada bici que cae en sus manos, he descubierto que la Link D8 cruje de verdad.

No saben la alegría que me ha dado saber que no oigo voces y que no hace ninguna falta visitar al psiquiatra o atiborrarme a pastillas que te dejan drogui. Que sí, que mi bici tiene unas juntas que tienden al crujimiento y yo las oigo continuamente. No era un poltergeist, uf.

No se hable más. En cuanto llegue la puesta a punto de la primavera voy a embadurnar de grasa a mi guapísima bicicleta y ya de paso embadurnar con esa misma grasa la jeta de todos los que se reían de mi ¡ah! y limpiarles la cera de los oídos porque hay que estar teniente para no haberse dado cuenta.

Hombre ya.

Thursday, 23 January 2014

Señales para ciclistas. Creo que ésta ya la había visto antes


Es azul y sale una bici y una señora con un niño de la mano (¿se han preguntado alguna vez por qué en las señales de tráfico son siempre ellas las que sacan al niño a pasear?) con una linea que separa los dos símbolos.

Esta señal ya a salido antes pero no.

La otra era igualita pero la bici y la gente estaban pintados en vertical; la señora y el crío arriba y la bicicleta abajo. En ésta, la bici está pintada a la izquierda y la pareja a la derecha. ¿Y por qué?

Les dejo que lo piensen.

....

Carril bici compartido



El quid de la cuestión está justo detrás. Sí, sí, la linea blanca sobre la acera. Resulta que en en este caso el espacio dedicado para personas y bicicletas está separado por una linea -más o menos visible- de forma que circulan en paralelo. En teoría.

Con la otra el espacio se utiliza indistintamente, o lo que es lo mismo, hay que apañárselas para no provocar accidentes pero mejor eso que nada ¿no?

Nota: como pueden apreciar en Alemania también se lleva mucho lo de utilizar señales provisionales. Las hay a porrillo y puestas siempre de tal forma que no hay forma humana de retenerlas todas en el cerebro. Así pasa lo que pasa, claro.

Sunday, 19 January 2014

Timbre pirata


Por supuesto que hay timbre pirata. Es rojo y tiene una pegatina (con pegamento mutante que hace que dicha pegatina no se despegue ni en las peores ventiscas) con el famosísimo símbolo del Capt'n Sharky (la palabra "Capitán" debe tener también derechos de autor), es decir, un tiburón sonriente con parche en el ojo y dos sables cruzados donde antiguamente solían ir dos fémures bien plantados.

¿Por qué he puesto a nuestro querido timbre en una entrada a parte? Porque no se pueden imaginar los decibelios que dicho timbre puede generar: en las manos de mi sobrino, ninguno. Vamos que hay timbre, pero no suena. Al menos no lo suficiente para saber que es un timbre. Para que funcione correctamente es necesario que un adulto sujete el manillar y el dueño de la bici le dé a la lengüeta con los dos pulgares uno encima de otro. Con este infalible sistema se consigue la suficiente presión y con ello demostrar que el cacharro es un timbre de verdad y que han amortizado la pequeña fortuna que gastaron en comprarlo.

Normal que mi sobrino se decante por la bocina a riesgo de pegársela con todas las de la ley.


Timbre pirata

Friday, 17 January 2014

Fundas de sillín. Funda para gente sin complejos


Quien no se apaña es porque no quiere

De todas las posibilidades -aquí verán cuántas- nunca se me pasó por la cabeza que alguien usara una bolsa de algodón de la compra para proteger el sillín de la bicicleta.

Primero porque bajo las inclemencias del tiempo - lluvia, nieve y viento -, la susodicha bolsa acabará como unos zorros. Segundo porque estas bolsas no son gratis, ni mucho menos, aunque de vez en cuando sí es verdad que te las regalan. Tercero, porque mira que hay que tener maña para atar la bolsa a la barra y que aguante.

La única explicación que se me ocurre para tan extraña elección es que el dueño/a de la bici no tuviera otra cosa a mano para proteger el sillín; lo mismo era sólo para un rato y así evitar que estuviera tan frío que se pudieran congelar las partes nobles; para mí que es una solución provisional pero oye, de lo más auténtica.





Como estoy convencida de que algo de nuestra personalidad se ve reflejada en las fundas que utilizamos he pensado que podríamos intentar descifrar la clase de persona que utiliza la funda en cuestión. Veamos:

¿Qué podríamos decir del dueño/a de esta funda? Quizá que es creativo, concienzudo en lo que hace, genuino en sus elecciones, un tipo con recursos, algo estrambótico y le importa un pimiento el qué dirán.

Y con esto abro el debate, queridos lectores. Bienvenidos también los psicólogos, lo mismo ayudan a descifrar por fin lo que realmente mueve al género humano.

Wednesday, 15 January 2014

Bicicletas temáticas. La bici pirata


Para muestra un botón.

¿Tiene usted un hijo en edad de montar en bici? No lo dude más. Compre una bicicleta de piratas, sobre todo si ya le compró al churumbel un barco pirata enorme para disfrutar los días de piscina hinchable llena de logotipos piratas.

Ya se sabe. Se empieza por la espada de madera, luego llega el parche, el garfio de plástico y las sábanas de la cama. En menos que canta un gallo toda la casa parece un barco pirata. La bici pirata no es más que un accesorio más. Es parte del atrezo.

Aquí tienen un ejemplo de la susodicha bici pirata. Hay otros, pero no me han dejado que les haga una foto.





Éste es, por desgracia, un post casi póstumo porque la bicicleta pirata en cuestión tiene los días contados, al menos en la vida de mi sobrino (actual dueño de la misma) y ¿por qué? se preguntarán ustedes. Por lo de siempre: se ha quedado pequeña.

Por esa razón mi sobrino ha querido que le hiciéramos un homenaje y me ha especificado las cosas que les debo decir sobre su velo.

Primero: ¡es del capt’n Sharky! nada menos. Mis sobrino necesitó dos días para saber lo que era un tiburón y cómo llamaban los ingleses a los tiburones para pillar el nombre pero encantado de la vida (para mi que lo de las calaveras y los huesos tiene derechos de autor).

Segundo: tiene todos los complementos imprescindibles que una bici pirata debe tener. Timbre (que ya les enseñaré en el futuro), la bocina-timbre que ya conocen y, como no, la bandera pirata para que todos nos caguemos de miedo en cuanto le vemos aparecer.




Me pregunto cuál será la siguiente bici temática que le regalen.

Monday, 13 January 2014

De timbres y principiantes al manillar


¿Y cuál es una de las peores consecuencias del fashionvictimismo? Compra superficialidades. Vean si no este timbre que está tan de moda por aquí entre los retoños con bicicleta nueva.

El timbre a simple vista es muy molón pero ¿creen ustedes que los pequeñajos son capaces de utilizarlo? No mientras pedalean, naturalmente. Este timbre es una de esas añadiduras que ocupan mucho pero que los niños que empiezan a pedalear realmente no necesitan. De hecho, yo he visto como alguno se la pegaba mirando el timbre mientras pedaleaba. Supongo que la admiración por el nuevo accesorio pudo más que el instinto de protección.

Las palmas de las manos de mi sobrino en carne viva son la prueba de que utilizarlo puede resultar fatal.

Un timbre es para hacer ruido. Para que te oigan llegar. Para que sepan que estás ahí. Para pedir socorro si es menester. Para usarlo, básicamente, cuando se necesita. Y con este mamotreto abultas una barbaridad y haces mucho ruido si eres capaz primero, de montar con una sola mano y, segundo, apretar lo suficientemente fuerte como para que alguien te oiga además de tu madre. Cosa que no sucede entre lo que están aprendiendo. Lo sabré yo.

Eso sí. Si ya sabes la hueva eres el rey del lugar y los otros niños tendrán la cara verde por la envidia. El problema es que para cuando éso sucede ya no estás para tiburones.

Ahora que me fijo, más que un timbre debería haberlo llamado bocina.

En fin.



Friday, 10 January 2014

Señales para ciclistas. No apta para los que sufren en silencio


Asumo que ésta no es una señal que tenga que ver con bicicletas en el sentido estricto pero como estaba en una ruta ciclista pues ahí que se la planto. Además, esta señal es de las que dejan huella y de las dolorosas. Es necesario, por tanto, hacerle un hueco en nuestra modesta lista.

Es triangular con el borde rojo -mala cosa- y expone una serie de ondulaciones que hacen referencia a la orografía del terreno -todavía peor-.

Tras ver esta horripilante señal y después de pedalear 200 metros comprendí por qué los ciclistas de pro llevan mallas con un acolchado en el centro o lo que comúnmente denominamos posaderas.

Sólo una cosilla más. Si sufre de hemorroides dése la vuelta en cuanto vea esta señal. Pero vamos, que usted es dueño y señor de cometer sus propios errores.



Wednesday, 8 January 2014

El tamaño importa. El de las ruedas, claro


Desde que vi al ciclista aquel chispa en la bici le estoy dando muchas vueltas al asunto de cómo luzco cuando le doy a los pedales.

No es que yo sea de las que le importa mucho cómo me vean los demás pero ¿y si voy dando una imagen de lo más confusa? Mira que si los vecinos ya comentan...

Empezar a pedalear es casi siempre una aventura, me refiero a cada vez me monto en la bici. Necesito un montón de espacio a derecha e izquierda porque en cuento le doy al pedal, la rueda delantera empieza a zigzaguear como si le hubiese dado un tabardillo. Tardo aproximadamente cinco metros (yo sobre la bici cuento el tiempo en metros) en enderezarla y más vale que no haya nada en ese momento por medio porque es tras esos cinco metros cuando por fin levanto la vista, y de sopetón.

Y yo creía que iba mejorando.

Pero hete aquí que yo no soy la única culpable de tal desaguisado. Noooo. El tamaño de las ruedas tiene el 80% de culpa. Bueno el 50% pero es un detalle sin demasiada importancia. Lo realmente importante es la ley física que hay detrás. Resulta que el zigzagueo es inversamente proporcional al tamaño de la rueda. A menor radio, mayor zigzagueo. Y como mis ruedas son canijas...

No hay nada como echarle la culpa al otro para sentirse una mucho mejor.

Tuesday, 7 January 2014

Pepone y Don Camilo en bicicleta


Para mí, Pepone (en España le pusieron el nombre de Pepón pero Pepone mola más) y Don Camilo, son la mejor compañía en una tarde de invierno. Sus películas me encantan y me lo paso pipa viendo las desavenencias y la indestructible amistad del cura y el alcalde comunista. Siempre a la gresca pero en el fondo, uña y carne.

Una de las escenas más divertidas es, como no, ésta que tienen que ver con bicicletas. Cada vez que veo a Fernandel con esa sotana y esos pies enormes sobre una bicicleta tengo que aguantar la risa. Porque, Señoras y Señores, la bicicleta favorita de Don Camilo era una bici de carreras. Sí, de las de toda la vida, de las que no tienen pata de cabra y hay que agachares un montón para pedalear. Y allí iba nuestro cura con la sotana arremangada a visitar algún vecino o de camino de la partida de julepe.

En esta escena, Don Camilo no va en su bicicleta de carreras pero da igual. Aquí tienen el pique ciclista más entrañable de todos los tiempos. Les presento a Don Camilo y Pepone. La caña.



Wednesday, 1 January 2014

Propósitos ciclísticos para el 2014


Sé perfectamente que las intenciones son sólo eso, intenciones. Pero no impide que las tengamos e insistamos en tenerlas sabiendo que lo más seguro es que no lleguen a nada. Es lo que tiene la naturaleza del concepto. Por definición una intención no requiere de resultado ¡Gracias a Dios!

Es que yo me he propuesto algo para el 2014 pero conociéndome no sé, no sé.

Lo han adivinado: tengo una intención para el 2014 e intentaré que llegue a buen puerto pero no se me enfaden si me quedo a medio camino. Al fin y al cabo es sólo una intención.

El otro día yendo por la calle me percaté de un detallito. Había tres personas andando por la acera empujando su bicicleta mientras charlaban animadamente. Eso en Alemania es una escena de lo más normal pero a mí me dio algo de envidia ver el arte con el que empujaban.

Porque yo empujo a lo mecagüen. Vamos, que agarro de malas maneras el manillar y aparto el cuerpo todo lo que puedo por miedo a acabar sin pantorrillas y allá que voy. Sin ningún miramiento. Y estos chicos de los que hablo empujaban con gracia, con donaire.

Yo quiero también y con ese propósito voy que chuto.

Propósito para el 2014: EMPUJAR CON DONAIRE.

Ahí es nada.

¡FELIZ 2014!