Tuesday, 28 January 2014

Los ruidos misteriosos de la Tern Link D8, es decir, mi bicicleta


¿No dije yo hace tiempo que mi bici cruje? ¿Lo dije o no lo dije? Pues esto va para todos los que me miraban como si fuese una lunática.

¡MI BICICLETA CRUJE!

Que sí, que cuando voy tralarí, tralará mientras disfruto de las ventiscas del invierno mi bici dice cosas. Cosas que yo no entiendo pero que me ponen los pelos como escarpias porque me hacen pensar que va a caerse a cachos o que la voy a tener que jubilar ¡y es nueva!

Resulta que gracias a la infinita sapiencia de Luis0 y su tendencia compulsiva (no se enfade señor Luis0 pero es lo que yo sonsaco de su super blog) a desmontar todo lo desmontable y ha deconstruir y construir cada bici que cae en sus manos, he descubierto que la Link D8 cruje de verdad.

No saben la alegría que me ha dado saber que no oigo voces y que no hace ninguna falta visitar al psiquiatra o atiborrarme a pastillas que te dejan drogui. Que sí, que mi bici tiene unas juntas que tienden al crujimiento y yo las oigo continuamente. No era un poltergeist, uf.

No se hable más. En cuanto llegue la puesta a punto de la primavera voy a embadurnar de grasa a mi guapísima bicicleta y ya de paso embadurnar con esa misma grasa la jeta de todos los que se reían de mi ¡ah! y limpiarles la cera de los oídos porque hay que estar teniente para no haberse dado cuenta.

Hombre ya.