Wednesday, 26 March 2014

Cuando la cesta de tu bici muta


Es cuestión de tiempo pero todo llega. No hay más que usar algo con regularidad como para que comiencen las mutaciones. Algunas de ellas son provocadas y otras parecen salidas de la nada. Al cabo de unos años no hay manera de reconocer el ser inicial.

No se lleven las manos a la cabeza porque estas cosas pasan. Son cosas de la vida.

Resulta que como necesitas ir a comprar el pan pues decides adosar una cesta a la bicicleta. Vas a tu proveedor oficial más cercano (siempre quise escribir esto) y todo contento comentas que quieres una cesta. Intentas dejar claro desde el principio que es sólo para ir a por el pan así que no necesitas que sea muy chuli. Tú sólo buscas una cesta para que te haga el apaño.

Sales de tu proveedor oficial más cercano con una cesta baratísima que te han asegurado se adaptará perfectamente a las curvas de tu bicicleta y contentísimo de la muerte te dispones presto a montarla.

Primero, que si las curvas de tu bici deben ser algo especiales porque encajar, encajar, no encaja. Segundo porque ya, puestos, puedes utilizar un cable para asegurar la cesta y que es del mismito color que las barillas metálicas de tu nueva adquisición. Pasados unas semanas y de vuelta del Aldi ves que tu velocípedo tiende a inclinarse a la izquierda y descubres que aquel cable no es suficiente por lo que refuerzas la instalación con un par de lengüetas y no sé que otras cuerdas que tenías apiladas en el garaje.

Semanas de invitar a los colegas a ver el fútbol te han enseñado que más vale que le pongas un algo a la base de la cesta porque no es la primera vez que alguna bolsa de esnaques se ha deslizado y la has dejado en la calzada. Y así hasta que un día miras el trasero de tu bicicleta y te encuentras con esto.



2 comments:

  1. A eso Darwin lo llamó "evolución" :D

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    1. Sólo espero que mi bici evolucione algo más elegantemente. ;)

      Un saludo

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