Tuesday, 29 April 2014

Trabajo en bicicleta


Los hay con suerte.

Acabo de ver un documental sobre Irlanda mientras desayunaba y hay un tipo que es el que más manda en uno de los jardines más grandes de la isla. Resulta que como el jardín en cuestión (perteneciente a un castillo de esos de película que incluso cuenta con un cementerio para los perros, gatos, caballos, vacas y demás animales domésticos) es tan grande que el muy #¢|]}@# necesita ir en bicicleta a todas partes.

Se levanta; va a por rosas en bicicleta; con las rosas en un cubo de plástico colgando del manillar se va al cementerio de las mascotas a limpiar unas cuantas lápidas y a felicitar por su cumpleaños a uno de los ponis que murió hace unos cien años; monta de nuevo en su bicicleta para ayudar a uno de los jardineros a arrancar de cuajo un árbol (nótese que para arrancar dicho árbol no usan ningún tipo de maquinaria, estos celtas...); una vez desarrollados los bíceps se monta de nuevo en su bicicleta de montaña y va a ver cómo andan las cosas con las fuentes, limpia unas hojas que flotan por aquí y por allí y, presto, vuelve a su bici para hacer el siguiente recado.

Los hay con suerte.

Sunday, 20 April 2014

Momentos estelares sobre dos ruedas y dos pedales


¡Cómo se me había podido pasar!

Ayer vi, por enésima vez, la película “The Quiet Man” y me llevé las manos a la cabeza al llegar al minuto/hora 1:04:00.

Para los que no lo sepan “El hombre tranquilo” es una de las mejores películas de todos los tiempos, en serio y ¿saben qué?, salen bicicletas.

Pero la bicicleta que me hizo llevarme las manos a la cabeza es una bicicleta de lo más especial. Resulta que después de arduas conversaciones, y con la ayuda de un casamentero,Sean Thornton (John Wayne) consigue por fin permiso para cortejar a la temperamental pelirroja Mary Kate Danaher (Maureen O'Hara). Pero la Irlanda de los años 20 no se parece mucho a la América de la que él procede y flipa en colores cuando les obligan a llevar carabina.

¿Y como se libran del genuino Michaeleen Oge Flynn (Barry Fitzgerald)?

Robando un tándem.

No he encontrado un fragmento de la carrera en el tándem pero sí la película completa. Para los que no quieran verla entera la escena en cuestión empieza exactamente en el momento 1:04:00 aunque para apreciar realmente la situación será mejor que empiecen en 1:02:00.



Monday, 14 April 2014

Ya no sé si veo bicicleta o biciadicto


Apostaría mi agenda de Dalí a que sufro algún tipo de síndrome estudiado a la saciedad por los psicólogos de aquí y allí. Estoy segurísima de que lo que me pasa no es nada del otro mundo pero por si acaso yo dejo aquí mis inquietudes, todo sea que sepan cómo ayudarme si es que necesito ayuda, claro.

No negaré que tengo tendencia a lo rebuscado. Ya lo decían mis profesores de la universidad cuando aparecía con una idea “novedosa” para algún trabajo y me miraban con cara extraña de “le aseguro señorita que no tenía intención de hacerles la vida tan complicada cuando pedí que escribieran cinco folios sobre el tema que estamos tratando”. Qué le vamos a hacer. Así soy.

Cómo no, esta tendencia mía hacia la complicación no podía quedarse en aquellos folios y la he traído conmigo a Alemania. Entiéndanlo, no iba a dejara sola a saber por qué mundos de Dios.

A lo que voy. Que creo que estoy desarrollando una especie de “messed up personalities syndrome” porque ya no sé si veo gente, bicicletas, bicicletas que llevan gente o gente que monta su bicicleta. Para mí todo es lo mismo. Digamos que asimilo la personalidad del biciadicto a la de su bicicleta y viceversa.

¿Me estaré convirtiendo en una cabra?

Wednesday, 9 April 2014

Ya tengo nombre para mi bicicleta


Como siempre, era cuestión de tiempo. Vale que una tiene que poner de su parte para que la cosa vaya pero no hay nada como dejar la mente en blanco y olvidarse durante un tiempo de cómo solucionar un problema para que la solución se presente por sí sola.

La cosa fue que el otro día fui a sacar las bicicletas de su residencia provisional (tranquilos que ya les contaré sobre tal particular) cuando me preguntaron por detrás:

- ¿A dónde vas?

Y yo contesté:

- A por la cabritilla.

Y paré en seco asimilando las implicaciones de aquel comentario. Mi bici ya tenía nombre. Por fin.

Supongo que lo de la pata de cabra, Copito de nieve, el color, etc. han tenido todo que ver para que acabe con una cabra pequeña como mejor amiga para ir a por el pan.

Así que ya puedo introducirles a mi bicicleta que, a partir de ahora, pasará a ser denominada “cabritilla”.