Sunday, 29 June 2014

Tándem en la ciudad


No todos los días se tiene la oportunidad de ver un tándem en vivo y en directo así que cuando vi éste me lancé literalmente a preguntar a sus sufridos pedaleadores si me dejaban sacar una foto.

Así que aprovechando que el semáforo estaba en rojo, uno de ellos se bajó y me explicó cómo habían acabado montando en aquel instrumento de destroza músculos masivo.

La encantadora pareja era del sur, a juzgar por el acento, y en un momento de locura momentánea habían alquilado un tándem. Para cuando les pedí sacar una foto creo que estaban a punto de sacar el hígado fuera.

Les pregunté que cómo era eso de montar en tándem y la respuesta fue más que gráfica. Soltando un resoplido ella y moviendo la cabeza él me contaron que la cosa era más complicada de lo que en un principio pensaron y que les estaba costando “algo” cogerle el truquillo al asunto.

Minutos después les vi venir de vuelta y todavía seguían lanzándose instrucciones por encima del hombro como si estuvieran domando una bestia o algo parecido pero ¿saben qué? Tenían una sonrisa de satisfacción pintada en la cara. Vamos, que se lo estaban pasando pipa.

Por cierto. Una vez sacada la foto me di cuenta de lo molonas que eran las zapatillas de ella (no todo iban a ser bicicletas, ¿no?)




Monday, 23 June 2014

De dinamos


¿Y qué es una dinamo? Eso lo sabe cualquiera. Una dinamo es un cacharro que trasforma el movimiento de algo en electricidad, básicamente magia pura y dura. Como la televisión, o los CDs o el teléfono móvil, vaya.

A lo que vamos. Que las dinamos se usan para muchas cosas pero sobre todo, y porque es el tema que más me interesa en este momento, se usan para poder dar luz a tu pobre existencia cuando montas en bicicleta por la noche.

Resulta que un cacharro pequeñísimo lo adhieres a una de las barras de la bicicleta que pasan cerca de la rueda y por arte de birlibirloque sale luz de una pequeña linterna que tienes adosada a la parte de delante de la bici. Como les digo, pura magia que creo tiene que ver con los radios de la rueda.

Pues bien. Siempre pensé que las dinamos de bicicleta son todas iguales pero nooooo. Por supuesto que no. Que las hay que se ponen en algún punto de la parte de abajo de la barra que sujeta el sillín y con una rueda de goma o algo parecido se pega automáticamente a la rueda de atrás de tu bici. Usease, que cuando las dos ruedas (la pequeñica de la dinamo y la grande de tu bici) conectan pues eso, que surgen las chispas. Más bien que el movimiento de la grande provocado por el pedaleo mueve la pequeña que va conectada a la dinamo y tachán, se obró el milagro.

Me han chivado que estas dinamos son mucho más eficientes que las tradicionales y yo me lo creo porque mola mucho el concepto. ¿Y cómo se llaman estas dinamos? Ni idea. ¿Y las dinamos de toda la vida? Pues dinamo de toda la vida. Tja (eso/bien en alemán).

Con esta explicación tan de andar por casa les dejo y como sé positivamente que no se han podido enterar de nada aquí les publico la foto. Por si les ayuda, digo.

Por cierto, que si saben el nombre de la dinamo en cuestión no se corten y cuenten, cuenten.

Dinamo

Thursday, 19 June 2014

Escenas ciclistas. Hábitos con bicicletas y niños


Hoy me van a perdonar pero he decidido ponerle algo de pimienta y tabasco a este blog. Sé que corro el riesgo de que alguno por ahí no me hable más pero hay cosas que deberían ser debatidas o al menos intentarlo.

Y ustedes se preguntarán ¿qué puede ser eso que tanto me da miedo sacar a la palestra? Pues muy sencillo: es algo que tiene que ver con los niños por tanto levantará ampollas porque ahora no se puede hablar de niños sin que alguien levante el hacha de guerra y quiera cortarle la lengua al que ose si quiera mentarlos; porque los niños de hoy en día son intocables, al menos en teoría, o mejor dicho empiezan a ser intocables porque los hay todavía con algo de cabeza y raciocinio. Gracias a los espíritus.

El caso es que casi todos los días me topo con escenas como esta en la que un adulto acarrea a lo sherpa la bici del niño que le toca en ese momento. Digo esto porque no siempre son padres e hijos, en muchas ocasiones son tía y sobrino y ahí me incluyo yo. Porque sí, como lo leen, yo también he picado y he acabado por andar bicicleta al hombro por la vida.

El niño o niña en cuestión pide/demanda/grita que quiere salir con la bicicleta y cinco segundos y medio después llora/patalea/reniega porque dice que esta cansado o cansada y que otro cargue con el mochuelo.

¿Por qué no obligamos al niño a empujar SU bicicleta? ¿Por qué acabamos por decir “vale la llevo yo”? ¿Por qué?

No les estamos haciendo ningún favor. A la criatura le cuesta poco o nada andar con la bici al lado pero no, tenemos que ayudarles hasta con eso.





Thursday, 5 June 2014

Escenas ciclistas


Hace unos días estuve en suelo patrio, por fin. Y claro, como voy de ciento en viento pues los cambios como que me dejan perpleja; será porque no veo ninguna transición.

Esta vez he ido de visita en plena primavera y he podido pasar unos buenos ratos en lugares que normalmente en invierno como que no son de lo más apetecibles.

Hablo de Madrid Río.

Antes de nada. Necesito decir que el proyecto de tunelar la M-30, aunque teóricamente muy chupi, nos va a costar espasmos y sudores pagar. Es más, algo me dice que jamás acabaremos por pagar semejante obra pero así somos.

El caso es que limpiar y arreglar el río es algo que debía hacerse. Sí o sí. Y para qué negarlo, está quedando muy pero que muy bien. Más aún si tenemos en cuenta que se ven más bicicletas en las orillas del Manzanares que en toda la provincia junta y verlo me puso en una nube de felicidad.

Jamás hubiese imaginado encontrar una escena así en Madrid. Se lo prometo. Un semáforo para ciclistas y un montón de bicicletas río arriba y río a bajo. Para mear y no echar gota.

¿Creen que debería hacerme ilusiones pensando que las cosas están cambiando?





Monday, 2 June 2014

Logros del ciclista novato. Cuando te ves montando otras bicicletas


No es que quiera pero oye, hay veces que alguna que otra bicicleta perteneciente a otro biciadicto te hace tilín y una no es de piedra.

Lo interesante del asunto es que este tipo de pensamientos (dícese del deseo incontrolable de querer por sistema lo que otros tienen y de lo que una carece o, en román paladino, querer la bici del vecino) no los tenía antes, más que nada porque todavía me cuesta hacerme un croquis de cómo pinto yo sobre la bici y además, yo pensaba que con lo que me estaba costando acostumbrarme a mi bici iba a ser imposible intentarlo con ninguna más.

No sé si me explico. A lo que me refiero es que por mucho que yo adore a mi cabritilla hay otros velocípedos molones en el mundo y, oh milagro, me veo sentada en ellos.

Quién lo iba a decir. Yo probando aquí y allí como si fuese lo más fácil del mundo sentarse sobre un sillín y dar un voltio para probar la suspensión, por ejemplo.

Tampoco piensen que me he vuelto loca sentándome en todas las bicicletas que me parecen chulas, simplemente creo que podría pedalear en otras bicis que, hasta ahora, me parecían pertenecer a un mundo muy muy lejano..

En fin, que espero que esta sensación dure y más aún que no me la pegue probando la bici del vecino porque si me la pego no volveré a ponerle los cuernos a mi cabritilla.