Thursday, 19 June 2014

Escenas ciclistas. Hábitos con bicicletas y niños


Hoy me van a perdonar pero he decidido ponerle algo de pimienta y tabasco a este blog. Sé que corro el riesgo de que alguno por ahí no me hable más pero hay cosas que deberían ser debatidas o al menos intentarlo.

Y ustedes se preguntarán ¿qué puede ser eso que tanto me da miedo sacar a la palestra? Pues muy sencillo: es algo que tiene que ver con los niños por tanto levantará ampollas porque ahora no se puede hablar de niños sin que alguien levante el hacha de guerra y quiera cortarle la lengua al que ose si quiera mentarlos; porque los niños de hoy en día son intocables, al menos en teoría, o mejor dicho empiezan a ser intocables porque los hay todavía con algo de cabeza y raciocinio. Gracias a los espíritus.

El caso es que casi todos los días me topo con escenas como esta en la que un adulto acarrea a lo sherpa la bici del niño que le toca en ese momento. Digo esto porque no siempre son padres e hijos, en muchas ocasiones son tía y sobrino y ahí me incluyo yo. Porque sí, como lo leen, yo también he picado y he acabado por andar bicicleta al hombro por la vida.

El niño o niña en cuestión pide/demanda/grita que quiere salir con la bicicleta y cinco segundos y medio después llora/patalea/reniega porque dice que esta cansado o cansada y que otro cargue con el mochuelo.

¿Por qué no obligamos al niño a empujar SU bicicleta? ¿Por qué acabamos por decir “vale la llevo yo”? ¿Por qué?

No les estamos haciendo ningún favor. A la criatura le cuesta poco o nada andar con la bici al lado pero no, tenemos que ayudarles hasta con eso.