Sunday, 29 June 2014

Tándem en la ciudad


No todos los días se tiene la oportunidad de ver un tándem en vivo y en directo así que cuando vi éste me lancé literalmente a preguntar a sus sufridos pedaleadores si me dejaban sacar una foto.

Así que aprovechando que el semáforo estaba en rojo, uno de ellos se bajó y me explicó cómo habían acabado montando en aquel instrumento de destroza músculos masivo.

La encantadora pareja era del sur, a juzgar por el acento, y en un momento de locura momentánea habían alquilado un tándem. Para cuando les pedí sacar una foto creo que estaban a punto de sacar el hígado fuera.

Les pregunté que cómo era eso de montar en tándem y la respuesta fue más que gráfica. Soltando un resoplido ella y moviendo la cabeza él me contaron que la cosa era más complicada de lo que en un principio pensaron y que les estaba costando “algo” cogerle el truquillo al asunto.

Minutos después les vi venir de vuelta y todavía seguían lanzándose instrucciones por encima del hombro como si estuvieran domando una bestia o algo parecido pero ¿saben qué? Tenían una sonrisa de satisfacción pintada en la cara. Vamos, que se lo estaban pasando pipa.

Por cierto. Una vez sacada la foto me di cuenta de lo molonas que eran las zapatillas de ella (no todo iban a ser bicicletas, ¿no?)