Sunday, 29 June 2014

Tándem en la ciudad


No todos los días se tiene la oportunidad de ver un tándem en vivo y en directo así que cuando vi éste me lancé literalmente a preguntar a sus sufridos pedaleadores si me dejaban sacar una foto.

Así que aprovechando que el semáforo estaba en rojo, uno de ellos se bajó y me explicó cómo habían acabado montando en aquel instrumento de destroza músculos masivo.

La encantadora pareja era del sur, a juzgar por el acento, y en un momento de locura momentánea habían alquilado un tándem. Para cuando les pedí sacar una foto creo que estaban a punto de sacar el hígado fuera.

Les pregunté que cómo era eso de montar en tándem y la respuesta fue más que gráfica. Soltando un resoplido ella y moviendo la cabeza él me contaron que la cosa era más complicada de lo que en un principio pensaron y que les estaba costando “algo” cogerle el truquillo al asunto.

Minutos después les vi venir de vuelta y todavía seguían lanzándose instrucciones por encima del hombro como si estuvieran domando una bestia o algo parecido pero ¿saben qué? Tenían una sonrisa de satisfacción pintada en la cara. Vamos, que se lo estaban pasando pipa.

Por cierto. Una vez sacada la foto me di cuenta de lo molonas que eran las zapatillas de ella (no todo iban a ser bicicletas, ¿no?)




4 comments:

  1. Zapatillas altamente molonas, sí señora.

    Y yo siempre he pensado que eso de montar un tándem parece mucho más fácil de lo que en realidad es... Que en la tele lo sacan muy bonito... ¡Jum!

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    1. No sé, yo a estos les vi sudar la gota gorda. Eso sí, todo a duo. ;D

      Un saludo

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  2. Por mi experiencia, confieso que al principio cuesta un poco, pero si hay confianza en el capitán (quien maneja el manillar) con el dominio de la bici, al fogonero (quien pedalea detras) sólo le queda coordinar bien fuerzas al ritmo de los dos. Reducir, levantar pié y dar mas cadencia de pedaleo lo coordinaba a viva voz... sino es un poco estropicio. ;-)
    Lo que peor llevaba era el subir pendientes medianas y sincronizar la cadencia, pero sale... después de que uno levante pié y otro se esfuerce más... de ahí la importancia del equilibrio de los dos componentes.

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    1. ¡Hola Gloria!

      Gracias por el comentario porque me deja a huevo la siguiente pregunta. ¿Cómo es posible que en el siglo XXI no hayan inventado un tandem en el que capitán y fogonero puedan pedalear cada uno a su ritmo? Eso de que tengas que ir a la vez es un rollo patatero (opinión de ciclista novata, claro). ;D

      Un saludo

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