Tuesday, 23 September 2014

Durmiendo con la bicicleta


Iba a hacer un comentario jocoso sobre el asunto pero visto lo visto he decidido alabarle el gusto al dueño de esta preciosidad.

Resulta que el muy amigo de un buen amigo se ha comprado una bicicleta. En principio, por estos lares no es una novedad. La gente compra bicicletas un día sí y otro también pero esta bicicleta es especial. O eso me han dicho.

El dueño en cuestión hace triatlón (natación, ciclismo y carrera a pie) y se ha comprado una bici a la altura de las circunstancias. Es decir, una bici de esas que cuestan mucho dinero y si practicas lo suficiente son capaces de lanzarte al hiperespacio y más allá.

Pues bien, el amigo de mi amigo quiere tanto a su nueva bici y teme tanto por ella que directamente la aparca en su habitación. No en la entrada, ni en el salón, ni en un hueco de la despensa debajo de las latas de pepinillos, no. Literalmente duerme con ella.

Si es en la misma cama eso ya no lo sé pero tampoco me extrañaría.

Y aquí la tienen. Para dar envidia a los que entienden de esto porque yo creo que es muy bonita pero no sabría qué hacer con ella. En serio.

¡Ah! Se me olvidaba. Es una bicicleta Focus Izalco Chrono Max. ¿Qué modelo exactamente? Ahí me pillan porque mi alemán no llega para tanto y de triatlón no tengo ni la más pajolera idea. Una cosa pareció quedarme clara sin embargo: las bicis Focus son un ejemplo de ingeniería alemana. Dicen.


Bicicleta de Triatlón Focus Izalco Chrono Max

Thursday, 18 September 2014

Últimas noticias biciadictas

A mi amigo le han robado la bicicleta.

Sí, al amigo sobre el que les hablaba justo hace un par de posts; el del candado para ser más precisos. No quiero ni pensar que de alguna forma retorcida haya tenido yo algo que ver con tan desdichado suceso. ¿Le habré dado mala suerte al pobre? Difícil pero yo ya miro a derecha e izquierda no sea que me tengan vigilada. En fin.

Pues eso, que a mi amigo le han mangado la bici y, fíjense por dónde que no tenía la cadena echada lo que me hace pensar que quizá haya sido el candado lo que ha atraído la atención de los malutos. Pero es sólo una teoría ya que me han aclarado que la bici en sí costó un riñón y era un pastelito en dulce.

El caso es que la bici dormía feliz en el patio INTERIOR de la casa de mi amigo una noche y a la mañana siguiente no estaba. Por lo visto, el ladrón entró a través de la propiedad colindante, saltó un pequeño enrejado y arrastró la bici de malas maneras (hay marcas en el suelo), saltó de vuelta y desapareció. @#jrr!!!!!!

Al final va a ser que tenemos que dormir con la bicicleta si no queremos que nos la birlen.

Wednesday, 17 September 2014

Cascos para bebés


Repetimos: cascos para bebés.

-Un momento ¿seguro que no se confunde? 
-No, esto es un casco para bebé para montar en bicicleta.
-¡Pero si los bebés no pueden montar en bicicleta!
-¿Quién lo ha dicho?
-¿La lógica?

Cara de pasta boniato.

Pues sí, amigos de la red. Hay cascos para bebés y no hace falta que pedaleen; porque una cosa es que los niños alemanes empiecen pronto con la bicicleta y otra muy distinta que con diez meses corran el Tour de Francia. Usted solo necesita, además de la bicicleta, una silla extra, un montón de energía, muuuucha paciencia y equilibro. El casco es una opción más pero moooooola.

En la foto no se aprecia bien, lo siento de veras, pero eso de ahí abajo es un casco para bebés. Se lo juro por esnupi y por el almademafalda. ¡Eso es un casco para bebés! y es minúsculo.

Lo que no inventen...

¿Y saben qué? Que se le cae a una la baba cuando ve a esas cositas con manos y piernas gritar de pura excitación montadas en la bici de papá mientras sienten que van a velocidades supersónicas. Y le dan manotazos al casco mientras se parten de risa y claro, entiendes por qué lo llevan puesto.

La seguridad ante todo.


Casco de bicicleta para bebés


Monday, 15 September 2014

Candados de bicicleta


Ya sé que debe ser parte del equipo si no quieres que te roben la bicicleta pero es que si quiere un candado decente más vale que prepare las piernas o le dé al bote de proteínas porque lo va a necesitar.

Hace unos días vi como un amigo aparcaba la bici y tras algún comentario del tipo “¿pero todavía usas esa bicicleta? ¿cuántos años llevas con ella? y demás preguntas que encierran cierta envidia porque hay gente que todavía no se ha entregado al consumismo atroz, me fijé en el candado que colgaba debajo del sillín.

Cuando pregunté qué tal era el candado recibí un:

- Pesa un quintal.

Nada de, “me va bien con él” o “con este candado no voy preocupado” o cosas por el estilo. No. Mi amigo sólo habló del peso y puso cara de “maldita las ganas que tengo de añadir otros dos quilos más” (a mí me pareció que pesaba todavía más pero yo no soy una fuente fidedigna para estas cosas).

Porque, sí, amigos novatos. Si quieren un candado en condiciones, necesitan uno que pese la hueva o arriésguense a que les roben la bicicleta. Como si no fuera ya difícil acarrear el propio peso lleno de tarta de amapola al pedalear.

Añadan, añadan y piensen lo bien tonificado que les va a quedar el trasero.

Una cosita: este candado va con llave -la herradura es el agujero redondo de la derecha-, no con código, así que sumen otros cuantos gramos.

Eso sí, mi amigo está contento de la muerte. De verdad de la buena.

El candado que hoy nos ocupa es un City Chain X-Plus (cómo no) y cuando he visto el precio se me han puesto los pelos como escarpias pero es eso o quedarse sin bici, por lo visto.


Candado para bicicleta City Chain X-Plus

Monday, 8 September 2014

La vuelta al cole en bicicleta


Aquí el cole empezó el jueves pasado pero el día verdaderamente importante fue el sábado.

Me explico. Hay por aquí una entrañable y antiquísima costumbre que, sinceramente, no estaría mal que copiáramos el resto de los mortales. Es lo que aquí comúnmente llaman el Einschulung (primer día de cole, básicamente). Resulta que el primer día de colegio para los niños que realmente empiezan el colegio (aquí es a los seis años), la escuela les recibe por todo lo alto y les da la bienvenida como se merecen. Allí van por primera vez vestidos como un pincel y con la mochila vacía al hombro y se sientan en el salón de actos en primera fila y otros niños les camelan con lindezas sobre lo maravilloso que es ir al cole con actuaciones, música, algún que otro discurso y les enseñan su clase y dónde van a sentarse y, aunque no hacen nada, ellos se sienten importantes. Y entonces reciben unos conos gigantes hechos de cartulina y pintados de colores -se lo juro- llenos hasta los topes de chuches, regalos varios y material escolar. Estas creaciones se llaman Schultüten y, como se imaginarán, cada año son más grandes.

Es como una primera comunión porque después del recibimiento al que van los papás y los abuelos, los niños invitan a una merendola/comilona/fiesta para todos. Y allí van padres, amigos, compañeros, primos y la tía correspondiente cámara en mano para fotografiar la bicicleta con la que el recién estrenado escolar irá todos los días al colegio a que le frían el cerebro.

Por fin pude fotografiar la nueva velo de mi sobrino y, como por lo visto, es lo más de lo más, he tenido que tomar imágenes detalladas de lo que la madre de la criatura me contó con el orgullo pintado en la cara. Porque esta bicicleta lo tiene todo, todito, todo incorporado.


Bicicleta de niño negra Falter


Además, señoras y señores, niños y niñas, esta bici no tiene uno, ni dos, sino tres frenos. ¿Es eso posible?¿Nos encontraremos ante una mutación? Nooooooo. Tres, como lo leen, tres frenos para que el crío no se parta la crisma en los 500 metros de recorrido hasta el cole.

Uno en el manillar derecho, otro en el izquierdo y, por si las moscas, el ya archiconocido freno de pedal. Toma ya. Aunque por lo visto pesa un quintal -más que la mía-, y el chico va dejándose los pulmones por el camino. La vida del estudiante es muy dura.


Frenos de manillar de los de toda la vida


No sé como pero esa cosa prueba la existencia del horripilante freno de pedal (rueda trasera)