Thursday, 16 October 2014

Tres escenas ciclistas


Tengo la mala costumbre de mirar con curiosidad a la gente. Me refiero a la gente que me rodea, sean conocidos o no y por eso sigo secuencias por la calle como si fuesen escenas de película y me imagino la vida de esas personas o me invento las razones por las que se mueven de una forma u otra o hacen las cosas que hacen.

Hoy tres personas han quedado impresas en mi cerebro:

Tipo 1
El tipo en cuestión iba vestido de arriba a abajo como si acabase de venir de la Vuelta a España. Todo los accesorios incorporados peeeero, encima de la ropa ciclista llevaba puesto un pantalón corto normalito y, en vez de zapatos de esos que se enganchan a los pedales, unas zapatillas bambas. El tipo en cuestión ha parado en la esquina, ha atado la bici y presto ha entrado en la óptica. Se ha tirado cinco minutos esperando mientras miraba sus msm en un teléfono ialgo y y ha vuelto a salir raudo con unas gafas nuevas puestas. Eso sí, no antes de colocarse el casco de tal manera que el flequillo quedase en un perfecto estado de engominado reciensalidodelacama.

Tipo 2
Rapero de ropa ancha, auriculares del tamaño de Gibraltar y una cadena en el cuello que luego he pensado que a lo mejor servía para atar la bici.
Llevaba dos cosas largas de plástico en la mano y según se acercaba a una bicicleta he pensado.
“Va a mangarla”
Pues no, era su bici y las cosas largas de plástico eran los guardabarros o protectores o como quiera que se llamen. Los ha instalado, ha encendido un cigarrillo y sólo entonces me he dado cuenta de que llevaba al aire la patorra derecha.
Mal pensada que es una y colleja mental que me he dado por ello.

Tipa 3
Chica asiática en una bici preciosísima a toda pastilla por la calle. A velocidades de vértico se ha dado cuenta de algo que no andaba bien en sus extremidades y a levantado la pierna izquierda para ver que era. Todo esto sin dejar de ir a doscientos quilómetros por hora. ¿Cómo lo ha hecho? Creo que era una meiga china. No hay explicación alternativa posible.

Todo esto sucedía cuando se supone estaba comiendo con amigos en uno de los lugares más chulos de la ciudad pero claro, tuvieron que sentarme mirando al escaparate y luego se asombran de que no sea capaz de estar en la conversación.
Su culpa.

Tuesday, 14 October 2014

Bicicletas para todos los usos


Y ahí me tienen. Arriesgado la vida por ustedes pero no me quejo. Vale, me gusta pero déjenme tirarme el pisto.

Lo he visto varias veces ya. Cuando una bicicleta ya no da más de sí, la pintan enterita incluidas las ruedas y la ponen en un lugar vistoso donde promocionar el negocio. Son pancartas publicitarias que nunca había visto antes y me gusta.

Esta estaba en un cruce de carretera. De ahí que diga que arriesgo la vida con estas cosas porque, como debe ser, ahí no había ni paso de peatones, ni semáforo ni nada de nada. Para que luego digan de la seguridad en las carreteras alemanas.

Aparcamos a lo mecagüen y, cámara en mano, corrí y esquivé algún que otro obstáculo para fotografiar esta hermosura reciclada. Según me dijeron después, casi provoco un accidente en cadena porque todo hijo de vecino tuvo que frenar para ver lo que estaba haciendo en medio de la nada. En fin.

¿Habían ustedes visto esta clase de publicidad antes?




Sunday, 5 October 2014

Así corriendo...

Ayer por la noche de vuelta a casa nos cruzamos con un tipo que iba fumando un pitillo. Hasta aquí todo normal.

Iba empujando una bicicleta. Bueno, normalísimo en Alemania algo no tan natural en España.

La bici era rosa tirando a fuxia. ¡Ole sus coj****!

Y lo mejor. La bici era cool pero super cool total.

Casi le paro para pedir un autógrafo.