Friday, 5 June 2015

Si no fuese por la bicicleta...


Hay un señor en Holanda que trabaja yendo de un lado a otro en bicicleta. Siendo holandés es de esperar que pase mas tiempo sobre un sillín que andando. Se da además la circunstancia de que trabaja en un canal. ¿Se puede ser más típico?

Lo realmente interesante es que es el encargado de asegurarse de que peatones y barcas circulen en perfecta armonía. Para ello nuestro amigo debe lidiar con nada menos que siete puentes levadizos cada vez que una embarcación decide surcar el canal.

Los hechos se resumirían de la siguiente forma:

Una embarcación de cierto tamaño se acerca y nuestro amigo levanta el puente. La embarcación pasa y nuestro amigo baja el puente. A continuación pedalea hasta el siguiente puente para que los barcos no tengan que esperar y vuelve a repetir la operación.

A veces el puente se eleva gracias a una palanca y en otras ocasiones hay que darle a una enorme manivela. Entre puente y puente pedaleo y, si se da el caso, hay que apartar las bicis aparcadas que puedan encontrarse en su camino.

En los días más álgidos del verano este hombre hace todo el circuito dieciséis veces lo que supone que puede llegar a pedalear sesenta quilómetros diarios. No es de extrañar que necesite bicicleta nueva cada dos años.

¡Ole ahí!

2 comments:

  1. ¡Hala! Jajaja. Siete puentes cada vez. :/ XDDD Debe de estar en forma el hombre.

    Yo hoy me he acordado de ti. Estoy leyendo un libro, "El proyecto esposa", en el que el prota va a todas partes en bici xD Hasta la aparca en el hall de un lujoso restaurante porque fuera llueve. Un crack xD

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    1. ¡The Rosie Project! Un libro estupendísimo y muy bien documentado.

      Un abrazo guapetona!!!!!

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