Saturday, 20 May 2017

200 años de bicicletas

No sé si es mucho o poco, pero no me dirán que no es un buen aniversario. Doscientos tacos que tiene la bici. Y tan joven como el primer día, oigan.

Esperarán ustedes que escriba aquí un estupendo post sobre la alegría que me invade al celebrar cumpleaños, pero no. Me temo que este va a ser un momento tristón y no porque me sienta pof, no, es porque, admitámoslo, a estas alturas la bici debería estar mejor considerada. ¿No les parece?

Hablamos de un medio de transporte de probada valía. Una forma simple, barata y al alcance de todos de moverse de A a B. Una forma de disfrute y superación. ¿Y dónde estamos al día de hoy? Repitiendo como mantras las virtudes de la bicicleta como si todavía tuviésemos que excusar su existencia.

Una pena.

Usar la bicicleta para otra cosa que no sea competir a partir de los seis años es un hecho casi marginal. Si se usa la bicicleta porque sí, se levantan suspicacias y la gente mira de refilón pensando que hay algo que ocultas.

Porque la bicicleta hoy en día, se usa para fardar de pantalones ajustados o gorra ultramoderna o nueva aleación de lo que sea. Cuando usas la bici porque te apetece piensan que, a lo mejor, te falta un tornillo.

Después de doscientos años.

En fin, seguiremos poniéndole empeño. No pasa nada. ¡A por otros doscientos años más!

¡Felicidades!